A Partir de este mes de Marzo van a ir sucediendo una serie de cambios en Wonderland, tal y como anuncié en el pasado post. El primero de los cambios ya está aquí y es una columna mensual sobre consultas y dudas de paternidad y educación en el periódico 08640 de Olesa de Montserrat. 

¿Quieres leer la columna de este més? Aquí la tienes:

A día de hoy la paternidad y sobre todo la maternidad se ha convertido en una gran gimkana donde los padres hacéis malabares….como se suele decir, no os da la vida para llegar a todo. Y entre este “corre corre” surgen problemas, dudas, sentimientos de culpa, miedo a sentirnos juzgados.

Sé qué haces todo lo posible por ofrecerle a tu hijo lo mejor y lo estás haciendo muy bien aunque a veces es fácil tener dudas, por eso desde el periódico queremos ayudarte y abrimos un espacio de preguntas y respuestas a dudas que pueden surgir en relación a la paternidad.

Soy Irene Cuevas, psicóloga con mención clínica infantil y adultos. Llevo 12 años trabajando con niños, en escuelas y en la actualidad puedes encontrarme en el centro Wonderland. Quiero resolver todas tus dudas con el único objetivo de ayudarte.

¿Qué tipo de preguntas tienen cabida en este espacio? Todas las relacionadas con la infancia, la educación, las relaciones entre iguales, trastornos, problemas conductuales que observes en tu hijo, dudas sobre cómo actuar en alguna situación específica. No debes tener pudor o vergüenza en preguntar, todos tenemos dudas en algún momento y tener a alguien que pueda echarte una mano es algo positivo. Aquí te espero para darte respuestas.

En la primera pregunta recibida, Paula pregunta: ¿Cómo puedo no sentirme culpable si tengo que trabajar todo el día y solo puedo compartir con mi hijo de tres años, poco más de una hora al día?

Hola Paula, lo que sientes es muy normal, te gustaría sentir que estas más presente en la vida de tu pequeño. Hay mucha gente en una situación similar a la tuya. Después de identificar el motivo de tu malestar, hay que observar si esto te hace variar el comportamiento con tu hijo. ¿Te vuelves más permisiva? ¿Haces la vista gorda a algunos aspectos importantes con tal de disfrutar el tiempo que estas con él, posponiendo las tareas poco agradables? ¿Te sientes en deuda y quieres compensarlo? Puedes observarte durante unos días. Si es así, vigila. Tu hijo necesita a su madre cerca, pasar grandes momentos con ella pero también necesita límites y cumplir con la rutina del día a día. No quieras compensar con caprichos el tiempo perdido. No funciona así. El afecto no se compra. Mi consejo es que desde la aceptación de que los horarios laborales no permiten la conciliación laboral, intentes tener un tiempo de calidad con tu hijo por pequeño que sea. Puede ser haciendo divertida la rutina, tan importante a su edad o siendo más flexible el fin de semana, haciendo actividades en familia y al aire libre. A veces es más importante la calidad que la cantidad. No te castigues, tu hijo no te va a querer menos, lo que haces por él es muy importante y es lo que garantiza que tenga la vida que tiene. Sigue así.