Después de un largo parón en el blog, donde nos despedimos por navidad vuelvo de nuevo cada semana con fuerza.

Esta semana voy a darte mi humilde opinión sobre el caso Samantha Villar y sus desafortunadas palabras de que ser madre es perder calidad de vida. Hará una semana que salieron a la luz estas palabras en una entrevista que dio para promocionar su nuevo libro y un aluvión de reacciones han sobresaturado las redes sociales con este tema. He leído ya de todo, sobre todo críticas, muchas críticas. Personales, profesionales, hacia su familia….me parece horrible el linchamiento que está teniendo que soportar esta mujer por decir su opinión.

Seguramente todo lo que voy a decir también es motivo de crítica pero creo que en 2017 ya deberíamos tener la libertad de decir lo que queramos, porque para eso existe la libertad de expresión. Esta mujer ha hablado de su vida, ha dado su opinión, no se ha metido con nadie. ¿Por qué tanto revuelo?

Yo no soy madre pero vivo y trabajo rodeada de madres y escucho sus conversaciones a diario. Sin ir más lejos este fin de semana comí con un montón de mamas que comentaban las diferentes etapas en las que se encuentran sus hijos y señoras y señores, no todos los comentarios eran positivos. No pasa nada por reconocer que estás agotada, que adoras a tu hijo pero que no puedes más con sus rabietas, que a veces no sabes como actuar para educarle. No pasa nada por reconocer que has tenido que dejar de hacer cosas que te gustan por ser madre y no pasa nada por decirlo en voz alta, si señoras ser madre es perder calidad de vida. Obviamente ser madre te debe aportar cosas que seguramente compensen, no lo dudo, pero no creo que por ser madre debas renunciar a lo que te definía como persona hasta el momento. Samantha se refería a justamente esto, adoro a mis hijos pero echo de menos mi vida de antes. No pasa nada por admitirlo, es posible que muchas madres se sientan así y tengan que callárselo porque si lo dicen el sentimiento de culpa y las criticas les lluevas, igual que le están lloviendo a Samantha.

Hay un club de madres que directamente se definen a si mismas como Malas madres, y creo que se lo dicen a si mismas porque así ya nadie más se lo puede llamar. Que triste. Este grupo de madres se dedica a gritar a los cuatro vientos lo que no les gusta de la maternidad y son muchas cosas, muchas cosas que no son de color de rosa, cosas que vivís todas las madres, pero ellas se atreven a decirlo. Este club ha recibido ya numerosos premios y reconocimientos en toda España por ser capaces de contar la realidad de la maternidad sin que un montón de gente las critique. ¿Por qué ellas reciben premios y Samantha palos?

Si tú te encuentras en el grupo de madres que no echa de menos absolutamente nada de su vida anterior, que no se siente cansada, ni va corriendo de un lado a otro para llegar a todo, si eres una madre sin dudas y que sabe actuar perfecta las 24 horas del día, si crees que tu calidad de vida es justo la que esperabas: FELICIDADES, tienes lo que todas soñamos. Disfrútalo y no juzgues a las madres que no han sido capaces de conseguirlo, ya tienen bastante con no sentirse como tú.